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Glosario

Para la elaboración de este glosario se consultaron las siguientes fuentes:

Lister y Lister (1976), Diccionario de la Lengua Española (1994) y el Novísimo Diccionario de la Lengua Castellana (1868).

Alcarraza: cantarilla de barro blanco y muy delgado, donde se pone el agua para que esté fresca. Original de la región de Andalucía. Sinónimos: cántaro, tinaja

Alcohol: la mina de plomo reducida a polvos sutilísimos en cuyo estado lo emplean los alfareros para diferentes vidriados por la facilidad con que la funde el fuego y se reduce a vidrio. Galena en polvo. Sulfuro de plomo esparcido sobre la loza que al quemarlo produce un vidriado ordinario.

Alcuza: pequeña botija de aceite de oliva. Sinónimos: aceitera, arcaduz. Tinaja sin esmaltar color terracota usada en las ruedas de agua y pozos.

Ampolleta: diminutivo de ampolla. Forma española copiada de la greco-romana con cuerpo globular, un solo asa y una base bien definida. Esta cerámica era generalmente pequeña y fue utilizada para el vino o para el agua bendita.

Anafe: hornillo portátil de hierro, arcilla, piedra o ladrillo y yeso, que sirve para varios usos. En algunas provincias de España se llama anafre.

Aplicación: acción y efecto de aplicar. Ornamentación ejecutada en materia distinta de otra a la cual se sobrepone.

Arrastrado: técnica decorativa que consiste en arrastrar las partículas de desgrasante (tiesto, piedras) sobre la superficie de la vasija antes de su horneado.

Arepero: forma cerámica de poca profundidad cuya utilidad es servir como recipiente durante la elaboración y cocción de las tortas de maíz o “arepas”. Su producción es más abundante en la zona central de Colombia.

Armas: posiblemente se refiere a las cuñas o separadores en forma de clavos, que se utilizaban en los hornos para impedir que las vasijas se pegaran unas con otras.

Bacía o Bassia: pieza o taza grande de metal o barro, ancha o regularmente redonda, de mediana profundidad y que sirve para varios usos. El aguamanil es una de las formas de mayor uso y más antiguas de la bacía. Tazón o escudilla usada por los barberos y cirujanos en la España medieval. Escudilla especializada con una sección semicircular retirada en uno de sus lados que permite poner la vasija debajo de la barbilla. Sirvieron así mismo como utensilios de tocador, para contener los paños con que en la mesa se debían limpiar manos y labios, los cuchillos, etc., o para echar las mondaduras, huesos y otros restos.

Bacín: (vaso de noche) Vasija grande y cilíndrica con costados bien derechos y amplios bordes horizontales. Es conocido en España desde el siglo XIV, usualmente lleva asas debajo del borde y aparece con elaborados patrones de mayólica en su exterior. Los bacines sin esmaltar representan la versión económica (por ejemplo los del tipo Cartagena Rojo Compacto). En el siglo XVIII, varía sustancialmente la forma de estos y probablemente se debió a la imitación de los ejemplos ingleses. Diminutivos: bacinica o vacinilla. 
Al igual que los lebrillos, los bacines hacían parte integral en la vida cotidiana. Estos recipientes significaron el inicio de una noción de higiene en las personas.

Bacinilla: bacineta, bacinica: bacía pequeña que sirve para recoger limosna y otros usos.

Barquetas: molde a manera de barca que sirve para amasar el barro.

Benditera: pila de agua bendita.

Botija: (también identificada como tinaja o ánfora). Es una vasija terracota que sirve para almacenar líquidos. Se deriva del término greco-romano amphora. Fue utilizada de manera extensiva en España para almacenar o transportar líquidos como agua, vino, vinagre, aceite de oliva y aceite de caimán para alumbrar, o para alimentos sólidos como garbanzos, olivas, almendras y sal. Su versión utilitaria se distribuyó en forma masiva por toda América y se distingue por tener paredes gruesas y estriadas, cuello en forma de corona muy pesado y puede aparecer en su forma esmaltada o sin esmaltar. No suelen tener soporte o base, aunque en algunos casos las botijuelas si lo llevan. 
En Cartagena encontramos dos tipos de botijas: a. La tradicional botija española, con baño blanco en su superficie externa y en ocasiones esmaltada en verde o amarillo en su interior, tenía paredes muy gruesas y con profundas huellas de torneado. b. La botija de fabricación local, con paredes más delgadas, cuellos menos pesados y sin esmaltar, con o sin baño blanco. Las aceiteras también eran fabricadas en el Tejar de San Bernabé y representan la versión más pequeña de una botija.

Bruñido: aspecto brillante que presenta la superficie de una vasija, resultante del pulimento con algún instrumento como piedras o fragmentos de cerámica cuando la pasta está casi seca. Generalmente deja marcas en la superficie, algo irregulares.

Budare: plato de barro o de hierro, generalmente plano o algo cóncavo, usado para cocinar el pan de maíz o de yuca.

Burdo: apariencia tosca u ordinaria, que presenta la superficie de algunas vasijas.

Candelabro: cuando las velas de sebo se empezaron a utilizar de manera general, el antiguo estilo romano de iluminación con aceite entró en desuso. En España, así como en toda el área mediterránea, los candelabros de cerámica, consistieron en un mango tubular con una base circular para su estabilidad y un collar para retener la caída de cera. La vieja lámpara de aceite de oliva y cera de abejas se continuó utilizando en las iglesias. Los candelabros no eran esmaltados, aunque es posible encontrar algunos en mayólica. En ciertas partes de América, los indios copiaron las formas de candiles mediante métodos de moldeado a mano. Sinónimo: candil, candelero.
En Cartagena se pueden apreciar candelabros esmaltados, con los tradicionales patrones decorativos en verde y azul (existe un ejemplar en el Museo del Castillo de San Felipe). Cabe resaltar que existía una preferencia por la versión económica del tipo Cartagena Rojo Compacto.

Cántaro: vasija grande de barro o metal, angosta de boca, ancha por la barriga y estrecha por el pie y por lo común con una o dos asas. En Cartagena se presenta una vasija con esta forma pero de tamaño pequeño; mientras que en el altiplano constituyó una forma común entre los indígenas durante la época prehispánica.

Cazuela: vasija, por lo común redonda y de barro, más ancha que honda que sirve para guisar y otros usos. Existen algunos ejemplares en el tipo Crespo Rojo Arenoso.

Chorote: chocolatera de loza sin vidriar. En el altiplano alude a las jarras de barro comunes, generalmente toscas, para transportar y servir líquidos, generalmente agua.

Colador: recipiente en que se cuela un líquido. Vasija con varios agujeros en la base.

Copa: vaso con pie para beber. Se hace de varios tamaños y figuras. Fueron muy comunes en el repertorio de vasijas de barro de los indígenas en la época prehispánica.

Cuenco: recipiente generalmente de cuerpo semiglobular o ligeramente subglobular, sin soporte, donde el diámetro de la boca es mayor que la altura del cuerpo.

Desgrasante: es un componente de la pasta arcillosa, con material orgánico o inorgánico, que puede estar presente en ella (de manera natural o como inclusión intencional) y permite manejar su plasticidad.

Engobe: arcilla diluida en agua, de diferente color al de la pasta. Algunas veces cubrió totalmente la pieza o se aplicó sólo por zonas como parte del decorado.

Escudilla: definida como taza grande, tazón ancho o cuenco pequeño con bordes rectos y asas en forma de oreja. La última versión fue una de las primeras formas enviadas a las Indias y fueron utilizadas como soperas para el uso particular de cada individuo. Este tipo de loza, refleja la transición hacia una visión individualista de la vida. Tanto en Cartagena como el altiplano fue popular esta forma.

Florero: los árabes sentían cierta debilidad por las flores, de ahí que un gran número de formas de vasijas derivadas de un cilindro básico, hayan sido identificadas en España y Nueva España. Estas vasijas fueron hechas especialmente para flores y fueron abundantes en muchos sectores de América. Los floreros encontrados en Cartagena tienden a ser refinados, con motivos en mayólica.

Globular: cuerpo esférico.

Hachurado: técnica decorativa por incisión o pintura, la cual consiste en cubrir zonas con líneas paralelas, transversales y oblicuas.

Incensario: el incienso se utilizó en las ceremonias antiguas del Medio Oriente. Este material se convirtió en parte del ritual cristiano después del siglo IV. La costumbre de quemar incienso llegó a España por influencia del cristianismo y mohammedanismo. Sinónimo: sahomerio.

Inciso: técnica decorativa que consiste en hacer motivos decorativos por medio de cisuras o cavidades sobre la superficie de la vasija, antes o después de su cocción.

Jagüete o jahuete: consiste en la loza de barro cocida por primera vez, y se constituye en la materia prima con que se fabrica la loza esmaltada, para lo cual requiere una segunda cocción.

Jarro: forma típica de las vasijas cristianas que tuvo muchos usos funcionales. Los jarros poseen generalmente un asa grande y un pico para verter el agua. Existen ejemplares que tienen un par de asas; otros que simplemente no llevan mango y que sirven para medir granos y venderlos en los mercados. En Cartagena se elaboraron vasijas con esta forma, esmaltadas en el interior y parte de su superficie externa, sus formas son crudas, se presenta con anillos redondeados en su cuerpo, un asa y pico para derramar el agua.

Lebrillo: la forma más típica de esta categoría es un tazón con fondo plano que sirvió como vasija para lavar las manos antes de pasar a la mesa. En efecto, un ejemplo conocido mejicano tenía una inscripción que decía “soy para lavar las impurezas y nada más”. En España se fabricaron versiones policromas de este lebrillo, utilizando verdes y amarillos con bordes pálidos pero sombreados en azul. Los lebrillos policromos son típicos del siglo XVII. 
En Cartagena fueron ampliamente utilizados los lebrillos o mofias. Se fabricaron en el Tejar de San Bernabé, versiones de lebrillos en diferentes tamaños, imitando patrones decorativos preexistentes en otros sitios de América y España. Probablemente los lebrillos tuvieron otras funciones como la de servir los alimentos en la mesa, costumbre que viene de épocas medievales.

Matera: recipiente de barro utilizado principalmente para contener diferentes clases de materiales, especialmente en la siembra de plantas ornamentales.

Mofia: vasija en forma de taza de gran diámetro y poca profundidad, que sirve principalmente para lavarse la cara y las manos. Lebrillo.

Modelado: técnica de elaboración de la cerámica, que puede darse por el trabajo directo sobre la masa de arcilla, por la superposición de rollos, el enrollado en espiral o por la unión de placas.

Moldeado: Partiendo de una matriz o molde, se da forma a la arcilla y se sacan varias reproducciones iguales de la misma figura.

Motivo: combinación de unidades o elementos decorativos; pueden ser geométricos, antropomorfos, zoomorfos o fitomorfos.

Múcura: ánfora de barro que se usa para tomar agua de los ríos o fuentes y conservarla fresca.

Olla: vasija redonda de barro o metal, que comúnmente forma barriga, con cuello y boca anchos, pero que no superan el del cuerpo de la vasija. Puede presentar una o dos asas u ocasionalmente cuatro; sirve para cocer alimentos, calentar agua, etc.

Olla-cuenco: vasija que sirve principalmente para almacenar granos. Es más ancha que profunda, presenta hombros rectos o ligeramente aquillados. Esta forma se encuentra más comúnmente en el altiplano cundiboyacense, antes y después de la conquista.

Panes: olla donde se colocan los polvos para el vidriado de la loza. La masa de otras cosas en figura de pan. Se denominó así a la forma de la sal producida por los indígenas de la sabana de Bogotá, gracias al uso de vasijas de barro similares al pan.

Pilonsitos: diminutivo de pilón. Especie de mortero que sirve para majar granos u otras cosas. Como un primer paso en la preparación del barro utilizado por los alfareros, pedazos de la materia prima eran colocados en grandes y profundos morteros para ser pulverizados mediante palos muy pesados de madera.

Plato: loza esmaltada, poco profunda, abierta y circular, de diversos diámetros. A principios del siglo XVI, en Sevilla y México los platos tenían un centro cóncavo, algunas veces acentuado por un relieve bajo con bordes anchos y brillantes, sin una base anular propiamente. Probablemente representa la creciente costumbre de usar loza particular en vez de comunal; el plato se emplea en las mesas para servir líquidos y alimentos y comer en él, entre otras cosas. Gradualmente los bordes se volvieron más horizontales y las bases anulares muy comunes, Goggin señala que posiblemente esto se deba a la imitación de la porcelana oriental. En el siglo XVIII, el ángulo agudo entre el interior del centro y el borde desapareció. Más tarde, en ese mismo siglo, muchos platos tenían una base plana, moldeada y no tenían base anular. Diminutivo: platillo. Superlativo: platón. 
En Cartagena, encontramos dos tipos de platos: a. Plato llano con base anular y borde plano. b. Plato profundo, con base anular pero sin borde horizontal. Estas formas de plato proliferaron durante el siglo XVII y XVIII, son esmaltados y poseen decoraciones en azul cobalto o en verde. En el altiplano cundiboyacense se encontraron adaptaciones indígenas de la forma así como la continuidad de la misma en la loza de tradición europea.

Platón: aumentativo de plato.

Pocillo: (la mitad de una taza). Taza usada para beber chocolate. La forma del pocillo característica de las mayólicas mexicanas y españolas, consiste en un corto cilindro de 3 pulgadas de alto con labios rectos o ligeramente evertidos y una base anular delgada. Sus paredes solían ser tan delegadas como la cáscara de un huevo. Si bien los pocillos con asa son conocidos, la mayoría no solían tener este accesorio. Los pocillos no han sido identificados en la secuencia de la cerámica mexicana anterior al siglo XVII. Esto sucedió durante el siglo XVIII, cuando se dio la producción masiva de vajilla. Este hecho, sumado a su fragilidad hace que sea de la cerámica colonial mas frecuentemente encontrada. Sinónimo: Pozuelo, jícaro
La forma del pocillo tuvo como inspiración las tazas de té chinas, que también llegaron a México en grandes volúmenes traídas desde Manila en galeones. El té no se convirtió en una bebida popular en México ni en la Nueva Granada; la taza se utilizaba para una bebida nativa, el antiguo nahuatl o chocolatl. Al igual que en México, el chocolate fue la bebida usual de los habitantes de Cartagena, allí los pocillos fueron elaborados en el tipo Cartagena Rojo Compacto o en el tipo Mayólica Cartagena, de 8 cm de alto y 5.5 cm de ancho, mientras que las tazas tenían 7 cm de alto y 10 cm de ancho. De igual manera, compartían la característica de no tener asa.

Policromo: presencia de tres o más colores en la pieza; uno de ellos puede ser el tono de fondo.

Pulido: técnica en el acabado que consiste en alisar la superficie de una vasija o pieza hasta lograr un brillo. Sin embargo, con este la superficie es algo más opaca que la bruñida.

Rollos: técnica de manufactura de cerámica que consiste en elaborar pequeños rollos de arcilla mediante su frotación contra una superficie lisa. Posteriormente los rollos son unidos los unos a los otros y modelados de acuerdo con la forma de la vasija deseada.

Sellos: lámina o anillo por lo común de metal, madera o caucho que sirve para estampar. En Cartagena se encuentran algunas vasijas del tipo Crespo Rojo Arenoso con este tipo de decoración la que se ha asociado con la tradición africana.

Servicios: conjunto de vajilla y otras cosas, para servir la comida, el café, el té, etc. Vajilla de mesa.

Sopera: vasija honda en que se sirve la sopa en la mesa. Frecuentemente se acompaña de una tapa, la que presenta cierta ornamentación.

Subglobular: se indica el cuerpo semi esférico de las vasijas cerámicas. Pueden presentar cuello o simplemente tratarse un cuerpo de vasija no completo.

Taza: (pequeño recipiente). En épocas antiguas, esta palabra significaba una vasija pequeña con base en forma de pedestal. El ángulo de la base era agudo y la abertura era recta y ancha. Las primeras tazas enviadas a las Indias estaban hechas en mayólica y las bases de pedestal fueron remplazadas por bases anulares. Sin embargo, durante el siglo XVIII cuando el café fue ampliamente utilizado, las tazas se agrandaron, las paredes se hicieron mas rectas y se les agregó un asa. Son recipientes que abarcan más líquido que un pocillo y en ocasiones van acompañados de un platillo. En México, las tazas tuvieron una cercana relación con los pozuelos y se prefirió el estilo chino, el cual no incluye platillo, ni asa. Diminutivo: tacita. Superlativo: tazón. En el Tejar de San Bernabé se fabricaron platillos, lo que indica que las tazas si se usaban con su platillo pero no tenían asa.

Tazón: recipiente comúnmente mayor que una taza, de contorno aproximadamente esférico, a veces con un pie diferenciado y generalmente sin asa.

Tejar: sitio donde se fabrican tejas, ladrillos y adobes.

Tinaja: vasija grande de barro cocido, y a veces vidriado, mucho más ancha por el medio que por el fondo y la boca y que encajada en un pie o aro o empotrada en el suelo, sirve ordinariamente para guaradar agua, aceite u otros líquidos. En España es la mancha, y principalemnte el Toboso, la que goza de la fama de fabricar las mejores tinajas. Esta fama arranca, por lo menos de los moriscos de la Alpujarra, quienes a raíz de su levantamiento se asentaron en Castilla y se avecindaron en el Toboso (1569). Esta forma fue rápidamente adaptada en la producción cerámica de tradición indígena de Cartagena, de los cuales se encuentran ejemplares del tipo Crespo Café Arenoso.

Torno: máquina simple en que por medio de una rueda, de una cigüeña etc., se hace que alguna cosa dé vueltas sobre sí misma; como las que sirven para hilar, torcer seda, devanar, labrar circularmente madera o metal, hacer obras de alfarería, etc.

Trapeado: técnica decorativa que consiste en frotar la superficie externa de la vasija antes de su cocción, posiblemente con algún trozo de tela o texturas similares, lo cual le deja marcas de arrastre.

Volante de huso: instrumento plano y circular en cerámica o piedra que presenta un pequeño agujero en su centro donde se encaja un palo, alrededor del cual se va enrollando la lana.